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Pontificia, Antigua y Venerable Hermandad del Santísimo Sacramento y Cofradía de Nazarenos del Santo Crucifijo de la Salud y María Santísima de la Encarnación
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Sede canónica:
Iglesia de San Miguel. La iglesia se comienza a levantar a finales del siglo XV, y por la fecha de la placa existente en la puerta de la fachada gótica del evangelio (1484), cabe pensar que su construcción fue consecuencia de la súplica de la ciudad a los Reyes Católicos en la visita realizada por éstos en el año 1484 para la edificación de un nuevo templo en esta zona en la que la feligresía se servía de una antigua ermita. Su construcción, no obstante, se prolongaría durante varios siglos, dando lugar a un excelente conjunto de porte catedralicio donde se conjugan elementos propios del último gótico jerezano con otros del inicio y plenitud del renacimiento y del barroco. Bien de Interés Cultural, esta iglesia de San Miguel fue declarada Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1931.
De planta rectangular, el templo se divide en tres naves, la central más alta que las laterales, por pilastras de estilo gótico florido adornadas por doseletes de gran variedad entre sí, las más cercanas a la cabecera que se cubre con una magnífica bóveda de crucería, y de mayor simplicidad las que se encuentran cerca de los pies de la iglesia; y con un crucero que no sobresale en planta pero sí en altura.
Considerado como el mejor templo jerezano, se trata de una iglesia muy transformada, donde intervienen grandes maestros de la talla de Francisco Rodríguez o Diego de Riaño, y más tarde Hernán Ruiz II El Joven entre 1564 y 1568, a quien se debe la realización de su majestuosa Sacristía sobre una primera construcción de Martín de Gaínza, arquitecto mayor de la archidiócesis hispalense que trabaja en ella hasta su muerte, dejándola a la altura del entablamento. De planta cuadrada y bellas proporciones y muy relacionada con la sacristía mayor de la catedral hispalense, se coronada por una airosa cúpula renacentista con casetones y decorada con placas de pizarra, que da como resultado en su conjunto uno de los espacios interiores más logrados de la arquitectura renacentista andaluza.
Capilla del Sagrario
Esta capilla tiene planta de cruz griega con perímetro central achaflanado con columnas pareadas de orden corintio. El centro se cubre con cúpula octogonal con media naranja y linterna, y los brazos con bóvedas de cañón. Se atribuye a Ignacio Díaz, sobre probable diseño de su hermano Diego Antonio Díaz, por entonces arquitecto diocesano hispalense. Construida entre los años 1718 y 1759, su estilo, al igual que el de la fachada principal del templo está asociado al barroco sevillano, tan pujante en aquella época.
Retablo Mayor
El gran retablo mayor sobre ábside de cinco lados y todo en madera, lo diseña y ejecuta en gran parte el prestigioso imaginero Juan Martínez Montañés a partir de 1609, siendo continuado luego por su discípulo José de Arce.
Primer plano de la torre.
Fachadas
Al exterior presenta tres fachadas, dos de ellas en estilo gótico: la del lado del evangelio, acabada en 1515, y la otra correspondiente al lado de la epístola.
Diego Moreno Meléndez, arquitecto local, diseña y levanta la espléndida fachada principal de este templo según el concepto de torre-fachada a los pies de la iglesia, entre 1672 y 1701. Concebido en el estilo del barroco sevillano afín al realizado en aquella ciudad por Leonardo de Figueroa, con quien colaboró, su cuerpo principal de acceso a la iglesia se enmarca por dobles columnas con hornacinas entre ellas y se eleva en tres cuerpos más, sucesivamente retranqueados, el último de planta octogonal y rematado por un vistoso chapitel revestido por azulejos en azul y blanco. Con gran profusión decorativa en columnas y pilastras, es una obra muy imaginativa, plena de espíritu barroco.
En su interior se encuentra un valioso conjunto de piezas mueble, en su mayoría barrocas. Destacan el Santo Crucifijo de la Salud atribuido a José de Arce, el tabernáculo de la Capilla del Sagrario, obra del siglo XVIII relacionado con los trabajos del ensamblador local Andrés Benítez, o la custodia procesional labrada por Juan Laureano de Pina en el siglo XVII.
Referencia histórica:
Se fundó esta santa Cofradía del Santo Crucifijo en el Monasterio de Guía, de la orden de San Agustín, extramuros de esta Ciudad, el día 24 de Marzo de 1573. Son aprobadas su Reglas el día 31 de marzo de 1574. A los pocos años de su fundación se trasladó a la iglesia de San Miguel. Desde esta fecha hasta 1662 alternativamente tuvo sede canónica en el Convento de San Agustín e Iglesia de San Miguel, residiendo en ésta parroquia definitivamente a partir de ese año.
La Hermandad al igual que otras de Jerez, se desorganiza entre los años 1771 a 1777. Hasta que en el año 1928 un grupo de entusiastas cofrades consiguen hacerla resurgir. El día 4 de Marzo de 1929, el Arzobispo aprueba su reorganización y nuevas Reglas, procesionando este mismo año en la madrugada del Viernes Santo. El paso de palio de Nuestra Señora de la Encarnación no procesiona hasta el año 1930. En el año 1939 son aprobados nuevos Estatutos.
El primer paso de esta hermandad ahora es propiedad de la del Cristo de la Viga. El paso actual se estrenó en el año 1945, totalmente tallado y dorado. Francisco Ruiz Rodríguez, “Currito el dorador”, fue su autor. Para diseñarlo se basó en un paso de finales del XVII, el del Cristo del Amor de Sevilla.
Iconografía:
Representa la imagen de Cristo Crucificado y muerto.
Túnica:
Túnica de cola de 2´5 metros y antifaz en ruán negros y cinturón de esparto.
Imaginería:
- Santo Crucifijo de la Salud:
La imágen del Santo Crucifijo de la Salud, es una obra magistral atribuida unánimemente a las gubias de José de Haert (discípulo predilecto de Martínez Montañés y denominado José de Arce), artista de la escuela montañesina nacido en los Países Bajos, pero afincado en Sevilla y Jerez. En Sevilla se encontraba trabajando desde 1636. Fue seguidor de Alonso Cano en el barroquismo acentuado en el modo de tratar los paños. Sus mejores obras las hizo para la Cartuja de Jerez, como el Apostolado allí existente. Un dato para atribuir esta imagen a dicho autor es su gran parecido con el Cristo de la Cartuja que documentalmente se sabe que pertenece a este autor.
También realizó los relieves de las calles laterales del retablo mayor de la parroquia de San Miguel de Jerez, así como cuatro figuras policromadas para el mismo retablo mayor, que fueron ideadas y comenzadas por Martínez Montañés.
En Jerez permaneció varios años, contrayendo matrimonio con Margarita Meneses en 1650. Es Arce un escultor importantísimo en el período de transición al barroco en la escuela sevillana. Fue de los pocos artistas en esta región que practicó un arte de raíces europeas, al estilo de Rubens. Antes de afincarse en Sevilla, parece que permaneció en Italia, donde vió el arte revolucionario de Bernini y ello parece transmitirse en el ímpetu de estirpe plenamente barroca que confiere a sus figuras, como observamos en el Santo Crucifijo de la Salud. Por su origen y probable afinidad estética, pensamos que Arce conoció la pintura de Rubens y se contagió del gusto por la exuberancia y derroche de formas dinámicas, a la vez que expresivas.
Dicho retablo había de rematarse por un Crucificado, siendo tal escultura, a nuestro entender, la que es, actualmente, imagen titular de la Cofradía, que radica en dicha parroquia. Es el Cristo de la Salud, relacionable, por tanto, con Arce, aunque algún sector crítico lo considera atribuible, con dudas, al imaginero del que estamos hablando.
Otro sector de la doctrina ha estimado que es muy extraño que en el retablo de San Miguel no aparezca un Crucifijo en su remate, que es un elemento esencial en la celebración de la Eucaristía, expresando que debió seguir existiendo el Cristo exento en la viga, que sería el que, hoy en día, se encuentra: su autor, un imaginero llamado Ortega, de principios del siglo XVII. - María Santísima de la Encarnación:
Dolorosa de candelero para vestir y de tamaño natural, es obra del imaginero Antonio Castillo Lastrucci, realizada por éste en madera de cedro, en el año 1929. Fue bendecida esta imagen el 22 de septiembre de 1929, en la parroquia de San Miguel por el Arzobispo de Sevilla Don Eustaquio Ilundain. Dolorosa de rostro idealizado y bello. Las manos finas, extendidas y muy expresivas. De tez morena, ojos negros, boca entreabierta, siendo visibles los dientes superiores tallados.
El paso de misterio en madera tallada y dorada realizado por Francisco Ruiz Rodríguez “Currito el Dorador” en el año 1945. Lleva en los respiraderos cuatro escudos en bajorrelieve y policromados, enmarcados por óvalos con molduras muy clásicas. En el delantero el escudo de la Hermandad, en la trasera el escudo de Jerez y en los costados, la cruz alada de San Miguel y el escudo de los Agustinos. En la canastilla cuatro medallones. Sobre un fondo de panes de oro, se ha representado, a todo color, un pasaje de la vida de Jesús. En el medallón del frontal se representa al centurión, en la trasera la pesca milagrosa, y en los laterales la multiplicación de los panes y los peces y la curación del ciego. Los candelabros de las esquinas tienen seis brazos, los de los costados, tresPaso de palio:
Los respiraderos son de plata cofradiera, repujados y cincelados por Manuel Seco Velasco en el año 1948. Los varales están rematados en jarrones con cuatro asas. Repujados y cincelados por Manuel Seco Velasco, estrenados en el año 1948. La candelería de plata cofradiera, consta de noventa y seis piezas. Es de estilo barroco, repujada por Manuel de los Ríos Navarro y estrenada en el año 1990. Las jarras, también de plata cofradiera, son dieciséis piezas, realizadas por el orfebre Manuel Rodríguez Pérez y estrenadas en el año 1959. Los candelabros de cola son de plata cofradiera. Tienen diez puntos de luz cada uno y las bases son floreros de metal plateado. Fueron repujados por Manuel Seco Velasco y se estrenaron en el año 1949.

